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Acerca de UNFPA
Qué es el
UNFPA. Ninguna mujer debería perder la vida
al dar a luz. Pero centenares de miles mueren cada
año. Ningún recién nacido debería
morir debido a la falta de asistencia a su madre.
Pero millones mueren. Ninguna mujer debería
tener embarazos no deseados. Todas las familias deberían
tener hijos saludables y los niños deberían
llegar a un mundo preparado para cuidarlos. De todo
eso se ocupa el UNFPA.
El UNFPA, Fondo
de Población de las Naciones Unidas, es la
mayor fuente de asistencia de población en
todo el mundo y realiza programas en más de
140 países. El UNFPA apoya el derecho de las
personas y las parejas a decidir libremente el número
de hijos que han de tener y el espaciamiento entre
ellos, y a disponer de la información y los
medios para lograrlo.
El UNFPA ayuda a
las mujeres, los hombres y los jóvenes a planificar
sus familias y evitar embarazos no deseados, a tener
embarazos y partos sin riesgo, a evitar las infecciones
de transmisión sexual, incluído el VIH/SIDA;
y a combatir la discriminación y la violencia
contra la mujer.
En los últimos
tres decenios, gracias a las actividades del UNFPA,
en los países en desarrollo se ha ampliado
el acceso voluntario a los servicios de planificación
de la familia y se ha contribuído así
a reducir la tasa media de fecundidad, de seis a tres
hijos por mujer, cantidad más cercana a las
actuales aspiraciones de mujeres mejor educadas y
dotadas de mayores medios de acción. En los
países en desarrollo, casi un 60% de las mujeres
casadas han optado por utilizar anticonceptivos en
comparación con entre el 10% y el 15% en 1969,
cuando el UNFPA comenzó a realizar sus tareas.
El UNFPA se guía
por el Programa de Acción aprobado por 179
Gobiernos en la Conferencia Internacional sobre la
Población y el Desarrollo, celebrada en El
Cairo en 1994. Los principales objetivos del Programa
de Acción son:
-
Acceso universal
a los servicios de salud reproductiva antes de 2015
-
Educación primaria universal y eliminación
de la discrepancia de género en la educación
antes de 2015.
-
Reducción en un 75% de la mortalidad derivada
de la maternidad antes de 2015
-
Reducción de la mortalidad de menores de un
año
-
Aumento de la esperanza de vida
-
Reducción de la tasa de infección con
el VIH en un 25% antes de 2010
Los objetivos de
la CIPD son compatibles con los Objetivos de Desarrollo
del Milenio, metas mundiales establecidas en 2000
por los líderes de todo el mundo a fin de reducir
a la mitad la extrema pobreza antes de 2015.
Los dos conjuntos de objetivos comparten el mismo
propósito de lograr un mundo mejor y más
seguro y cada conjunto de objetivos tiene importancia
crítica para alcanzar el otro.
El UNFPA trata de velar porque la salud reproductiva
y la ampliación de los medios de acción
de la mujer sean componentes fundamentales de los
planes de desarrollo, las reformas del sector salud
y otras acciones encaminadas a reducir la pobreza
y la falta de equidad. El UNFPA también procura
que los datos y las investigaciones sobre cuestiones
de población se incorporen en la formulación
de políticas y programas.
El derecho a la
salud reproductiva, inclusive la planificación
de la familia y la salud sexual, es un derecho humano
que forma parte del derecho a la salud en general.
Las inversiones en servicios de salud reproductiva
salvan vidas y las mejoran, frenan la propagación
del VIH/SIDA y alientan la igualdad de género.
Esto, a su vez, posibilita mayores inversiones en
salud y educación y contribuye a estabilizar
el crecimiento de la población y reducir la
pobreza. No obstante, hay todavía 350 millones
de parejas que carecen de una gama de opciones entre
diversos medios seguros y eficaces de planificar sus
familias o espaciar sus hijos. En los países
en desarrollo, cada minuto una mujer pierde la vida
durante el embarazo o el parto.
El UNFPA apoya la
provisión de servicios de salud reproductiva
y de una gama más amplia de opciones en cuanto
a métodos de planificación de la familia
e información al respecto. Los servicios de
salud reproductiva incluyen: atención del embarazo
y el parto, asesoramiento psicosocial (consejería)
y prevención de la infecundidad; prevención
y tratamiento de las infecciones del aparato reproductor
y las infecciones de transmisión sexual, incluído
el VIH/SIDA; y atención de las consecuencias
para la salud, del aborto realizado en malas condiciones.
En los últimos
50 años, se ha duplicado con creces el número
de habitantes del mundo, desde 2.500 millones en 1950
hasta más de 6.200 millones en 2002. Pese a
que en la mayoría de los países las
tasas de natalidad han ido decreciendo, la población
mundial sigue aumentando y, según se prevé,
llegará a 8.000 millones de personas hacia
2050.
Los factores de
población afectan todos los aspectos del desarrollo
sostenible, entre ellos pobreza, urbanización,
VIH/SIDA, envejecimiento, seguridad medioambiental,
migración, cuestiones de género y salud
reproductiva. El UNFPA colabora con los encargados
de adoptar decisiones, a fin de poner de manifiesto
esos vínculos e incluirlos en sus planes y
políticas nacionales.
A lo largo de los
años, el UNFPA ha ayudado a docenas de países
a realizar sus primeros censos y a acrecentar su propia
capacidad para recopilar y analizar datos.
Hay hoy en el planeta,
mayor cantidad de jóvenes que nunca y es ésta
la primera generación de jóvenes que
crece en presencia del VIH/SIDA. Más de la
mitad de la población mundial tiene menos de
25 años de edad.
Esos jóvenes,
que corren riesgo de embarazos no deseados, VIH/SIDA
y otras infecciones de transmisión sexual,
además de explotación sexual, necesitan
para poder protegerse a sí mismos, un pleno
acceso a los servicios de salud reproductiva y a la
información al respecto. El UNFPA trata de
velar porque los adolescentes y los jóvenes
dispongan de información fidedigna y de asesoramiento
acrítico, así como de servicios integrales
y costeables para prevenir el embarazo no deseado
y las infecciones de transmisión sexual. Al
mismo tiempo, el UNFPA apoya la participación
de los jóvenes en programas que imparten nociones
para la vida y reducen la desigualdad de género,
pues considera que ese apoyo es una inversión
en el desarrollo.
Cada día,
14.000 personas –la mitad, de 15 a 24 años
de edad- se suman a las filas de los infectados con
el VIH/SIDA. Actualmente, las mujeres constituyen
la mitad del número de adultos que viven con
el VIH/SIDA y en algunas partes de Africa, al sur
del Sahara, las jóvenes tienen probabilidades,
hasta seis veces mayores, de estar infectadas con
el VIH. que los varones de la misma edad.
La prevención,
componente fundamental de la lucha del UNFPA contra
el VIH/SIDA, hace énfasis en la abstinencia
fuera del matrimonio y en la fidelidad conyugal. La
prevención también abarca promover la
reducción del riesgo en los comportamientos
sexuales de los jóvenes, asegurando un fácil
acceso a los condones, así como su utilización
sistemática y correcta, facultando además
a las mujeres para que se protejan a sí mismas
y protejan a sus hijos y alentando a los hombres a
comportarse como miembros responsables de sus familias
y sus comunidades.
Las mujeres pueden
y deben desempeñar un poderoso papel en la
erradicación de la pobreza, administrando los
recursos de la familia y efectuando inversiones en
sus hijos. Cuando las mujeres están educadas
y son saludables, se benefician sus familias, sus
comunidades y sus países. No obstante, la discriminación
y la violencia por motivos de género aún
están generalizadas y menoscaban las oportunidades
que la mujer dispone, además de denegarle la
posibilidad de ejercer plenamente sus derechos humanos
básicos.
El UNFPA procura
que se preste mayor atención a las cuestiones
de género, promueve las reformas jurídicas
y normativas, además de la recopilación
de datos sensibles a las cuestiones de género,
y apoya proyectos que amplían los medios de
acción económicos de la mujer. Todo
ello puede mejorar la condición de la mujer
en todas las etapas de su vida.
Las crisis humanitarias
suelen ser desastrosas para la salud reproductiva.
Las complicaciones del embarazo y el parto son las
principales causas de defunción de mujeres
desplazadas en edad de procrear. En situaciones de
conflicto, aumenta pronunciadamente el riesgo de violencia
sexual y la propagación de infecciones de transmisión
sexual, incluido el VIH.
En forma coordinada
con otros organismos de las Naciones Unidas, el UNFPA
asume el liderazgo en cuanto a aportar suministros
y servicios para la protección de la salud
reproductiva de las personas en situaciones de crisis.
En dichas situaciones, es prioritario promover la
maternidad sin riesgo y la salud de los adolescentes,
además de prevenir las infecciones de transmisión
sexual, incluído el VIH y la violencia sexual
y por motivos de género.
Las contribuciones
al UNFPA son voluntarias y no forman parte del presupuesto
ordinario de las Naciones Unidas. El promedio anual
de recursos es del orden de 350 millones de dólares.
Hay más de 130 países donantes, entre
ellos, los Países Bajos, el Japón, el
Reino Unido, Noruega, Dinamarca, Suecia, Finlandia,
Alemania, Suiza, el Canadá y Bélgica.
La Directora Ejecutiva
del UNFPA es Thoraya Ahmed Obaid, quien ha ocupado
ese cargo desde enero de 2001.
Puede obtenerse
más información en:
www.unfpa.org
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